Cómo lograr un equilibrio en tus exámenes

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En este artículo, nos adentraremos en la elaboración de un balance de situación para un examen. Antes que nada, recordemos que en contabilidad es fundamental cumplir con la ecuación contable básica, que establece que los activos deben ser iguales al patrimonio neto más el pasivo.

Índice
  1. El activo en el balance
  2. El patrimonio neto y el pasivo
  3. El patrimonio neto y el pasivo
  4. Tabla resumen
  5. Preguntas frecuentes

El activo en el balance

En el examen, debemos comenzar por colocar los activos a la izquierda del balance. Es esencial diferenciar entre el activo no corriente, que se coloca en la parte superior, y el activo corriente, que se ubica en la parte inferior.

El patrimonio neto y el pasivo

En la parte derecha del balance, colocaremos el patrimonio neto y el pasivo. El patrimonio neto representa los fondos propios de la empresa, es decir, aquellos que no deben ser devueltos a ninguna entidad externa. Por otro lado, el pasivo hace referencia a los fondos ajenos que la empresa debe, como préstamos u otras deudas.

Dentro del activo no corriente, en el examen debemos incluir todos los bienes y derechos de cobro que permanecerán en la empresa a largo plazo, es decir, más de un año. Aquí haremos una distinción entre el inmovilizado intangible, el inmovilizado material y las inversiones financieras a largo plazo.

El inmovilizado intangible se refiere a elementos no físicos, como aplicaciones informáticas, que la empresa utiliza para su producción. Por otro lado, el inmovilizado material incluye los elementos físicos de producción, como instalaciones, maquinaria o vehículos.

Por último, las inversiones financieras a largo plazo representan los derechos de cobro que la empresa tiene a más de un año, ya sean préstamos o inversiones realizadas por la misma. En el examen, las palabras clave para identificar estos elementos son "inversiones", "créditos" e "imposiciones", que nos indicarán que nos encontramos en el activo no corriente.

En cuanto al activo corriente, se refiere a los bienes y derechos de cobro que están en la empresa a corto plazo, es decir, menos de un año. Aquí los dividiremos en cuatro grupos: existencias, deudores comerciales, inversiones financieras a corto plazo y efectivo.

Las existencias son los bienes que la empresa tiene en su almacén, como materias primas, combustibles o productos en proceso de elaboración. Los deudores comerciales son aquellos que nos deben dinero por haberles vendido algo, mientras que las inversiones financieras a corto plazo representan derechos de cobro por préstamos o inversiones realizadas por la empresa.

Por último, el efectivo se refiere al dinero en efectivo que la empresa posee, ya sea en caja o en cuentas bancarias. Estos elementos conforman el activo corriente.

El patrimonio neto y el pasivo

En la parte derecha del balance, encontraremos el patrimonio neto y el pasivo. El patrimonio neto está compuesto por el capital aportado por los socios, las reservas acumuladas a lo largo del tiempo y el resultado del ejercicio, es decir, el beneficio obtenido en el último año.

El pasivo, por otro lado, representa las deudas que la empresa ha contraído y que deberá devolver. Al igual que en el activo, distinguimos entre el pasivo no corriente, que son las deudas a más de un año, y el pasivo corriente, que son las deudas a menos de un año.

Es importante mencionar que, al sumar todos los elementos de cada subgrupo (por ejemplo, sumar los elementos del inmovilizado intangible), obtendremos una cifra total que colocaremos en el balance. De esta manera, al sumar todas las cifras correspondientes, obtendremos los totales del activo, el patrimonio neto y el pasivo.

Es crucial que el total del activo sea igual al total del patrimonio neto más el pasivo, ya que esto garantiza que se cumple la ecuación contable básica. En caso de que el balance no cuadre, es necesario buscar el error, ya sea una ubicación incorrecta de algún elemento o un error en la suma.

En resumen, elaborar un balance de situación en un examen requiere seguir un orden lógico y diferenciar claramente entre activo no corriente y corriente, así como entre el patrimonio neto y el pasivo. Al sumar correctamente todos los elementos, obtendremos un balance equilibrado que refleje la situación financiera de la empresa.

Tabla resumen

ActivoPasivo
Activo no corrientePasivo no corriente
Activo corrientePasivo corriente

Preguntas frecuentes

  1. ¿Qué es el activo no corriente?
  2. El activo no corriente comprende los bienes y derechos de cobro que permanecerán en la empresa a más de un año.

  3. ¿Cuáles son los elementos del patrimonio neto?
  4. El patrimonio neto está compuesto por el capital aportado por los socios, las reservas acumuladas y el resultado del ejercicio.

  5. ¿Qué es el pasivo no corriente?
  6. El pasivo no corriente representa las deudas de la empresa a más de un año.

  7. ¿Cuál es la ecuación fundamental de la contabilidad?
  8. La ecuación fundamental establece que el activo debe ser igual al patrimonio neto más el pasivo.

En conclusión, la elaboración de un balance de situación requiere seguir una estructura lógica y categorizar correctamente los elementos en cada sección. Es fundamental que el balance esté equilibrado, cumpliendo con la ecuación contable básica. Para profundizar en este tema, no dudes en explorar nuestros artículos relacionados. ¡Hasta la próxima!

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